miércoles, 13 de noviembre de 2013

Bendita locura

Un niño de cuatro años ríe unas 300 veces al día, un adulto sólo 15.
La toma de conciencia se traduce en tristeza.
Esto implica que los locos inconscientes son al final los más felices, ¿es eso estar loco? ¿O lo estamos nosotros, condenados a la desdicha?

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