jueves, 28 de abril de 2011


Una partitura en silencio prolongado
que espera un sol sostenido que nadie se atreve a tocar

domingo, 24 de abril de 2011

Se necesitan oftalmólogos para enfocar el cristal de la vida

No abren las bibliotecas donde los libros enseñan a vivir,
ni se licencian los dentistas que te enseñan a sonreír.
Los periódicos no pronostican tu día a día, si no el día de los demás.
Las radios no emiten canciones que te ayudan a olvidar.
Las miradas no te miran, los besos no te besan,
sólo las bocas en boca- calles oscuras que huelen mal.
El reloj no marca la hora, si no el tiempo que te queda.
Tus zapatos desgastados, rotos, dicen que el camino no es de seda.
Tu diario vacío; tu agenda repleta,
dicen que tu vida de reuniones no está llena (por muy tarde que hagas la cena).
Y miras el destino con gafas de sol tintadas,
creyendo estar preparado para ver un algo
para el que aún no tienes preparada la mirada.

La felicidad está en la palma de tu mano,
pero tu tienes los puños cerrados.

martes, 19 de abril de 2011

vocalizando vocablos, jugando

No hay remedio en este intermedio a media mitad,
pero meditando ando en este cuarto,
a tres cuartos del mundo real.

jueves, 7 de abril de 2011

Escribo en telarañas de tiempo,
en una espiral de sentimiento que se inunda en días de lluvia.
Vivo en el camino que lleva a tu casa, y muero en la pausa que no me deja avanzar.
Miro a través de un cristal rasgado por el temporal, a menudo sucio.
Invento nuevas formas de observar, otras ventanas con nuevas vistas que admirar, pero todas terminan dando a un patio cerrado sin salida.
Leo versos en paisajes y en miradas, pero no me detengo, sólo quiero progresar y llegar a no se bien donde, sólo deseo que haya un mar donde ahogar mis dudas y nadar hasta el abismo de la realidad.