viernes, 31 de diciembre de 2010

Contradicción que el alma sabe e ignora


A veces siento ríos de tristeza circulando en torno a tu recuerdo, y pienso que no puedo ver más allá de ti.
En cambio otras te miro y te desprecio.

A veces sueño contigo, y a la mañana cuando despierto no puedo olvidarte.
Pero también hay veces que me cuesta recordarte y pareces lejos, que ya no estás aquí.

A veces miro nuestras fotos, en un acto suicida de volver tiempo atrás.
Y hay días en los que bebo de más para no echarte de menos.

A veces te miro y quiero inmortalizar ese momento para no dejarte ir.
Sin embargo hay días que te miro, pero no te veo.

Y me pierdo en las veces que te olvido, y me hiero en las veces que te quiero.
Y no sé muy bien cuándo vienes y cuándo vas.
Así que quizá sea yo quien deba irse.


miércoles, 15 de diciembre de 2010

¿Quién es?

¿Que quién es? Es un mundo, otra realidad....
Qué digo un mundo...
Es un universo. Mi universo.
Podría pasarme horas contemplando el firmamento de sus pestañas....
Iluminan la noche.

viernes, 3 de diciembre de 2010

versos fecundados en mi yo más profundo

Y después de tanto llanto ya no sopeso el manto, ni te canto, pero a veces brota de mí el espanto y no lo aguanto.

jueves, 2 de diciembre de 2010

No quiero sentir ajeno algo que llevo dentro.
Ni vaciar lo que está lleno.
No quiero borrar el recuerdo,
porque aún me quedan hojas que llenar...

jueves, 18 de noviembre de 2010

Léelo lo más rápido que puedas

Corre, salta, ríe, bebe, grita, llora de felicidad, sueña, canta, baila, mira a la gente a los ojos, habla, vuélvete loco, da vueltas sin parar hasta caerte, siéntete un niño pequeño (y luego mayor), fantasea, créete Dios, vuela, que te duela la boca de sonreir, cómete la vida, ya habrá tiempo para dietas, escribe tu nombre en todas las paredes, que todos se pregunten quién eres...
toca, siente, flota, abraza, respira...
(pausa)
haz arder tu corazón, haz que el mundo fluya al son, bebe hasta ponerte hasta el culo de ron.
Y NO DUERMAS HASTA QUE TUS PÁRPADOS EMPIECEN A SENTIR EL FRÍO DE LA MADRUGADA QUE TE LLEVA DE NUEVO A LA ALMOHADA... PERO RECUERDA, NUNCA DEJES DE SOÑAR.

Y SOBRE TODO, VIVE.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Aún recuerdo lo que era tocarte, el pliegue de tu camiseta, incluso siento su tacto. Recuerdo perfectamente tus rollizos dedos y pequeñas manos. El brillo de tus ojos con mi manta de besos. Y todas esas noches en las escaleras, llegábamos con luz y nos íbamos cuando ya no había nadie... Recuerdo que nos parábamos en cada escalón para seguir besándonos.
Recuerdo todos esos momentos en los que de haber podido te habría comido. Los hoyuelos que dibujaba tu sonrisa, tus finos labios y lo mucho que te gustaban los míos.
Recuerdo El Retiro, Sol, Alcobendas... Y la noche que pasé a tu vera. Te miraba dormir y se me quitaba el sueño. Las dos horas que pasamos en las escaleras del metro, esperando a que abrieran. Y la cara de mi madre cuando me vio aparecer a las seis de la tarde con una marca en el cuello. Recuerdo no querer salir de tu casa, y apurar lo lento y pequeño que era tu ascensor.
Recuerdo aquel banco donde estuvimos un 30 de enero, quién hubiese dicho que nos esperaba esto.
Recuerdo comer en tu cocina una empanada, y luego a ti en tu cuarto, mientras mi boca tenía sabor a oreo. Antes de eso tumbarme en tu cama a reposar con mi habitual pose de musa.
Las tardes en mi casa, cuando conociste a Peluquito, creo en San Valentín, aquel día fue increíble. El sillón que siempre usábamos, mi madre lo quiere tirar. También recuerdo cuando nuestros corazones empezaron a flaquear, pero me llamaste cuatro veces, habiendo bebido, queriendo verme, y todo se pareció arreglar... Este olor a colonia me hace sentir todos estos momentos, es por eso que la uso a diario, la quiero gastar y olvidar... Guardo un te quiero en un trozo de papel, es casi lo único que tengo tuyo, y este dolor mudo que a veces habla...
Es esto lo que me hace no querer saber de ti, no querer hablarte, pensar que nada fue verdad y que yo lo viví tan profundamente.

Suena trágico, pero así lo siento.

domingo, 31 de octubre de 2010



Deshaz los cajones, deshazte de todo. Tira esos viejos calcetines que llevan años enredando. Deja que les de la luz a los olvidados del fondo. Pruébate lo que aún puede valerte, deshazte de lo inutilizable. Dale algo de color a esas oscuras maderas. Haz hueco para cosas nuevas. Ponte ese gorro que creías perdido, póntelo hasta que quede roído. Cambia esas perchas que apenas sujetan, aunque sean más caras coge unas que valgan la pena. Saca todo y valora si sirve para algo. Métete dentro del armario; salta, grita, escóndete, rómpelo.

La vida no es más que eso, un enorme guardarropa a menudo desordenado donde se mezclan calcetines usados malolientes con ropa recién limpia y planchada. Donde el único modo de encontrar lo que buscas es revolverlo todo.
Por eso hay que ser ordenado...

miércoles, 27 de octubre de 2010

Puedo hacerlo por despecho,
pero cuando se vaya el -des y sólo me quede el pecho,
sé que me arrepentiré de haberlo hecho.

viernes, 15 de octubre de 2010

siempre

Hoy te has pronunciado. Has dejado ese pequeño detalle imperceptible a simple vista en mi rodilla, sin yo poder darme cuenta al instante. Es difícil asegurar quién ha sido, cómo ha sucedido. Carece de lógica pero nada más verlo he sabido que eras tú, y eso me vale más que cualquier razón.

jueves, 14 de octubre de 2010

Yo quiero a quien siento no a quien pienso

No elegimos a quien queremos, la vida no nos permite enamorarnos de la persona apropiada, si no de aquella por la que nuestras emociones vuelan sin sentido, y es precisamente esa la razón más fuerte que nos mueve. El amor no es juego de hoy te amo, mañana ya no. Y no podemos dejar lugar a ideas preconcebidas, que nada tienen que ver con el sentimiento porque a quien mientes es a ti.
Y es muy triste intentar disfrazar tu corazón, además ya es tarde para eso porque le quitaste el traje hace casi un año. Únicamente a quien se ha de dar cuentas en la vida es a uno mismo, hemos de sernos fieles a nosotros primero para después serlo con los demás.
Poco te quieres...


Habría de enorgullecernos ser capaces de amar más allá de las reglas.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Y no me dolió la cabeza

Me alegro de haberme entretenido en clase, de haber perdido el tren. De haber dejado marchar el metro. De haber andado lentamente. De haber pensado en ti y mirar esa esquina. Me alegro de haberte visto ahí, de pronto. De haberme quitado los cascos, de haberte escuchado. De haberte mirado. De haberte agarrado para que no te fueras. Me alegro de ti, que es un vacío en mí que a veces se llena. Me alegro de haberte encontrado el sábado pasado y comerme las tripas, porque si no hoy no habría sido así. Me alegro, que no es un verbo, es un sentimiento. Y me quedo aquí...


En una fecha como hoy, no creo en la casualidad.

lunes, 27 de septiembre de 2010

coNrazón

Algunos sueños logran dar respuesta a enigmas tan cruciales como los que cuece el corazón. Algunos nos engañan, nos hacen deformar la realidad, disfrazándola a su antojo...

Los hay que no se olvidan nunca. Y los hay que nunca se recuerdan.

También existen réplicas exactas de la vigilia que cuesta mucho diferenciar. Pero los que con diferencia más me gustan a mí son aquellos sueños que hemos dedicado tantas veces a soñar con conciencia, es decir, despiertos. Aquellos sueños que ya fueron soñados. En ocasiones se repiten, yo he llegado a crear una memoria en ese mundo.

Y las pesadillas...

Tan sólo son el gusano que todos llevamos en alguna ocasión dentro y que nos come la paz, señal de que algo va mal... Señal de que quizá en ese momento no merezcamos calma.

Lo importante es que todos y cada uno de ellos tienen repercusiones en nuestro día. Lo creamos o no, nos condicionan. Los sueños son el premio o el castigo que nos brinda el lado oculto de la vida. Pero en cambio allí todo lo oscuro tiene un brillo de luz.

martes, 21 de septiembre de 2010

~


Me acostumbré al verano y a su calor. A las mañanas de nada hacer. Al levantarse tarde, y al dormir más tarde aún. Al descanso. Al soñar. A cenar fuera, y a estar poco dentro. A mi vida relajada... a vivir. Y ahora vuelvo a la monotonía, al agotador día a día que consume mi paz. Necesito volver atrás, detener el tiempo y estancarme en mi verano mental.

domingo, 19 de septiembre de 2010

espero que esperar no esté de mas

Te espero como le siguen los viernes a los jueves, como los pétalos la lluvia, como espera un marinero el retorno a su hogar. Te espero sin sala de espera, aún con algún pero. Como un poeta perdido entre palabras espera a su musa inspiración, como cuando el corazón conduce a 180km/h y aparece una señal de stop. Te espero, y a veces desespero.

domingo, 15 de agosto de 2010

La realidad tiene un color desolador





Podrás hablar del amor, de su belleza y armonía, de que lo simboliza un corazón, y de lo tan grato que es vivirlo. Podrás decir que es lo más bonito de la vida, y que todos los seres humanos estamos destinados a él. Que es el fabricante de la felicidad, y que está por encima de cualquier razón.
Podrás creer que regalar flores es la mejor declaración. Y podrás creer mil cosas mas sin conocerlo, pero cuando le tienes ante tus ojos, cuando le tocas con tus manos, o mejor, con las manos de tu ser amado, entonces descubres que detrás de todo ese disfraz de locura y alegría se esconde la tristeza, la soledad, y muchas veces el arrepentimiento.
El amor no es más que otro producto que la sociedad nos vende, haciéndonos creer que mejorará nuestras vidas. Hollywood tiene la culpa de esto, entre otros.

sábado, 31 de julio de 2010

El amor no se vende en conserva

Antes de comprar un producto, hay que mirar la fecha de caducidad, de nada vale hacerlo en casa, hay que hacerlo en el acto, en el lugar. Y valorar si nos dará tiempo a aprovecharlo, o si a la larga nos veremos obligados a tirarlo sin mas.
Los supermercados son campos de estanterías cargadas de productos, no hay prisa por coger uno, comprarlo e irnos de la tienda. Una sabia elección lleva su tiempo, quizás haya personas que pasen su vida recorriendo los pasillos sin encontrar lo que realmente buscan, pero no importa, porque hay algo más importante que comprar lo que queremos, y es quien nos acompaña en esa búsqueda.
No se trata sólo de hallar un artículo, se trata de primero comprobar que es lo que verdaderamente queremos y necesitamos, cosa que tendemos a olvidar.

El amor caduca, el amor perece, pero parece estar a pie de calle, esperándonos.
No hay prisa por tomarlo, primero hay que pensarlo...

viernes, 30 de julio de 2010

Un poema que escribiría en tu agenda si pudiera

El cielo cubierto en esta noche que no llega,
las estrellas dicen que no volverán a brillar.
El frío se cuela por la ventana,
no me deja soñar.
Los párpados me pesan,
tu recuerdo es cemento que cubre hasta mis cejas.
Me llora el alma…
Mi corazón tirita.
Un nudo en la garganta me impide decir mas…





Lo escribí hace algunos días.

miércoles, 28 de julio de 2010

Estamos ciegos de ego

Cuando observas que en países no muy lejanos al tuyo reına la pobreza, que el dolor de esas personas no lo causa un sentımıento como el amor, sı no el hambre, te planteas cıertas cosas, cıertos prıncıpıos quızás, y de pronto te lıcencıas en medıcına, pero no en esa que consıste únıcamente en recetar pastıllas, no, sı no en la medıcına de la vıda. Y sın estudıar nınguna carrera puedes dıagnostıcar la enfermedad del hombre: el egocentrısmo.

martes, 6 de julio de 2010

A veces quisiera sólo ser madre



Se me ocurrió anoche, a unas horas indebidas, una comparación interesante.


Siempre he sufrido grandes debates entre lo que llamamos corazón, y la mente. Cuando uno dice algo, o más bien lo siente, la otra intenta impedirlo, o aconsejarle de tal modo que lo único que consigue es oprimirle.


Así, llegué a la conclusión ilustrada de que la mente toma el papel de madre, y el corazón; de hijo. La madre, quiero decir la mente, parece que ya lo ha vivido todo, ajena a todo tipo de inclinación sensible, como si quedara lejos de aquel tiempo en el que una vez también ella sintió, y sólo sabe pensar de forma fría, casi material.
El hijo en cambio, el corazón, apenas sabe nada de la vida, y cree que cuando se enamora es para siempre, que la vida es color de rosa, y que el amor merece ser defendido a capa y espada.


Como toda madre, la mente ha de proteger a su polluelo, al corazón. E intenta hacerle ver que sus ideales se marchitarán con el tiempo, y que si no tiene cuidado, podrá darse buenos golpes.
Pero como todo hijo en plena adolescencia, sus oídos quedan sordos para los consejos.


Si se llega a producir un gran enfrentamiento entre ambos, la madre no tendrá derecho a echar a su hijo de casa, y si lo hiciera, lo único que conseguiría sería dejar su hogar vacío.


Como las flores necesitan del agua, como el agua necesita de la lluvia, y como la lluvia necesita de las nubes; la mente necesita del corazón, y viceversa.


Mi mente dijo en ese momento: “Yo, concedo algunos caprichos a mi hijo, y de vez en cuando aún sabiendo que se va a tropezar, le dejo caer para más tarde me venga llorando, así aprende.”


Mi corazón no quiso hablar, últimamente parece ausente…

domingo, 4 de julio de 2010

Hacía tiempo que no escribía; ni textos ni poesías,
por falta de inspiración supongo.

Ahora podría llenar cuadernos y cuadernos sin dejar un solo hueco.
Esto tendría que alegrarme, ¡por fin algo que decir! ¿No?

En cambio… Preferiría no tener nada que contar.

sábado, 3 de julio de 2010

Soy una metáfora

Vivo en una metáfora, todas mis palabras tienen un doble sentido, son imágenes de las cavernas más profundas donde habita bajo el agua el habla.

Hay gente que se pierde, dicen, con tanta metáfora, yo también pierdo el rumbo, pero no es ésta la causa, sino que como cualquiera, mi gps a veces también falla.

Y en ocasiones me quedo sin vocablos, las aristas de mis vísceras sólo escupen silencios que se prolongan en el tiempo...




Mis entrañas quedan sordomudas.

miércoles, 9 de junio de 2010

Me siento como nuestras palabras: vacía.

Soy consciente del dolor que provoca el amor, de que no merece la pena querer a alguien con todo tu corazón cuando aparece el deseo de por medio, y más si ni siquiera he dejado hueco para algo tan superficial. Tan sólo hay que querer la mitad de lo que uno pueda querer, el problema viene cuando tu mitad supera el total de lo que los demás acostumbran a amar. Soy consciente de la tristeza que inunda el corazón de tal manera que desde cualquier ventana no ves más que agua atrapándote, impidiéndote ver. Conozco esa apatía, ese no querer ver a nadie más que al huracán que puede convertir todo tu llanto en felicidad, y esas horas perdidas mirando el techo, u observando la oscuridad. También conozco paseos a solas, que no son más que excusas para pensar. Sé que desaparecen las ganas de comer, a veces incluso de beber. He padecido esa carencia en el pecho izquierdo. Pero también se bien que todo esto se olvida cuando te vuelves a “enamorar”*.


* porque enamorarte solo lo consigues una vez, el resto no son más que copias de ese sentimiento, que no logran llegar a profundizar del todo. Y quien diga lo contrario, es que nunca se ha enamorado, tan solo saber querer.

domingo, 23 de mayo de 2010

Las flores de la vida


Nunca creí en la magia, perdí la ilusión, toda esperanza.
Quise alejarme del mundo, no oír mas esos ruidos
que eran sinfonías tristes extraídas de antiguas melodías.
Pero de pronto una luz invadió mis sentidos,
haciendo crecer una inesperada flor en mi camino.
Al haber llevado tiempo viendo no más que pobres helechos,
la marchitó el miedo.
Corrí por un sendero escurridizo, hasta esconderme a meditar
en la sombra de un bosque de pinos.
Una noche, de madrugada, a una hora que no recuerdo ya,
decidí buscarla.
Seguí una senda, guiándome únicamente por el avance de mis pies,
y para mi sorpresa, la encontré.
Falta de pétalos, y con diferente aspecto, la arranqué .
Me la llevé para plantarla en mi jardín,
lejos del frío de montaña, más próxima a mí.
Donde la lluvia no la alcance,
que las nubes me empapen si es que quieren salir.
Ahora la riego y la cuido...

Me gusta estar contigo,
y es que te siento no al lado, si no en mí.

viernes, 14 de mayo de 2010

- El sueño me confunde

¡Has vuelto! Hoy te he visto, hoy te he visto y te he tocado.
¡Existes! He exclamado mientras mi corazón lloraba de felicidad.
Te envolvía la delicadeza, tenía que cuidarte para no hacerte daño, para que no te fueras otra vez.
Te he sentido de esa manera tan profunda con la que solía sentirte, he recordado que eras todo para mí.
Te he abrazado, y mi tacto se ha expandido.
No me ha pesado la nostalgia, he sido plenamente feliz.
Pero he abierto los ojos, y no he visto más que esta habitación y sus paredes,
donde estuviste en alguna ocasión.
Aún puedo sentir tu olor.

sábado, 27 de marzo de 2010

morderte es comerme el mundo.


Te vas perdiendo en mis entrañas, disolviendo con mi sangre que bombea este corazón que se abraza a tu vida, que se estrecha allegándose a cada segundo de tu existencia.
Te vas perdiendo en mi pensamiento, fundiendo con ideas previas, presentes y a veces, futuras.
Incluso tu viento logra avivar una llama de anhelo, de ensueño, que apaga la razón.
Me pierdo en las quimeras que se esconden bajo las piedras del camino,
y te descubro, anulando cualquier utopía creada.


Morderte es comerme el mundo...


Quisiera atravesarte como el acero, para dejar restos de ti en mí,
con acero inoxidable, como este sentimiento que solo sabe subir.
Hacer alpinismo sin arnés por tu figura con mis manos.
Escribirte versos complicados que salen sencillos
si aparece una flor como tú.
Estar contigo es sentirme
parte del mundo,
salir de este cuerpo,
expandirme.
Usar de refugio, de cobijo, tu interior.

Sólo quiero quererte más aún.


[...Y volar de tu mano a un lugar alejado

de este ruido podrido

brotado del espanto

que gobierna el mundo. ]

jueves, 11 de marzo de 2010

Me dices ¡baila!
Pero no hay mejor baile que el de mi tacto recorriendo tu figura...


sábado, 6 de marzo de 2010

buscando calma

He perdido mi combustible, mi dicha,
la fuente expansiva de mis cinco sentidos.
Mi hogar no es más que un conjunto de paredes que tan siquiera saben protegerme del frío.
Volver a casa implica volver a un vacío, a un vacío cosido por el sonido de su movimiento al andar, de su respiración, de su boca...
Y es que conforme avanzo encuentro pistas de que una vez existió. Qué digo, existió miles de veces, fue millones de momentos y ocasiones que el tiempo quiso borrar en un segundo, en el segundo en el que su hocico no emitió ese aire que te sujeta a la vida.
Mientras la oiga sin oírla, pueda visualizarla sin verla,
y la tenga sin tenerla, será.
Será todo aquello que siempre fue, permanecerá inalterable, al menos en mí.
Será inmortal mientras yo viva, mientras su ausencia impregne mi cuerpo y mi mente, y esta sustancia sea retenida por mis entrañas, por mi alma.



- ¿No decías que era inmortal?
- Y así es, ahora vive dentro de mí

lunes, 1 de marzo de 2010

Aquel mirlo blanco

Dicen que los ángeles no existen, pero yo se que si, estuve ante uno durante mas de quince años. Como todo en esta vida, me costó darme cuenta, el conocimiento verdadero lleva su tiempo. Pero en cuanto lo supe, no me separé ni un solo instante. Incluso en la lejanía me sentía a su lado. Me hizo mas grande, mas fuerte, mas inteligente, mas sentimental, mas dulce, mas amable, mas... mas yo. A veces siento que quizá no supe corresponder a todo lo que me dio. Sin embargo, si así es, tengo la certeza de haberme entregado como nunca lo he hecho, de haberme entregado íntegramente, aunque no cumpliera sus expectativas, cosa que nunca sabré, imagino.

Se fue, no quiso dejarme, resistió aún sintiendo un profundo dolor. Pero hubo que dejar escapar su alma para no dañar mas sus débiles entrañas.

No entiendo como un ente así pudo pertenecer a este mundo. Demasiado inmenso para estar aquí, para convivir con la superficialidad y la estupidez que nos engloba.

Algún día nos reencontraremos, al menos puedo jurar que iré en su búsqueda.

sábado, 20 de febrero de 2010

Retrata mi estúpida visión del amor

- La pasión es lujuria, algo feo; la compasión es amor, algo hermoso, espiritual. Pero la gente vive en un mundo de falacias, cree que la lujuria de su cuerpo es su amor. La mente no sabe nada del amor, porque no aparece en el programa de estudios de ninguna universidad. No entra en el campo de las matemáticas ni el de la física ni el de la química ni el de la geografía.
Para la mente, el amor, sencillamente, no existe.
El amor se halla en el corazón.
Pero tú nunca llegas al corazón, te quedas en el cuerpo, dominado por la mente. El cuerpo es pura lujuria; no tiene nada de espiritual, es muy terrenal. Es, simplemente, una estrategia de la biología para la perpetuación de las especies, para producir niños.
El amor no forma parte del sistema corporal. El amor es una fuente de pura energía oculta en el cuerpo que puede hacer dichoso a cualquiera, que puede saciar la sed. Hasta que no florece esa energía en ti que llamamos corazón, no estás completamente vivo, tan solo eres un robot.
Este cuerpo hay que entenderlo como un robot. Tras él, hay otro cuerpo que las escuelas esotéricas llaman “cuerpo astral”. El corazón pertenece al cuerpo astral. Por eso, el amor es tan nutritivo. Por eso, el amor te hace sentir tan vivo. Por eso, el amor le da danza a tus piernas; y si le permites que llene tu robot, sentirás lo que es la vida por primera vez. Y, detrás del cuerpo astral, está tu verdadero ser, tu cuerpo inmortal.

lunes, 1 de febrero de 2010

Bosque adentro


Enciende la luz, ponte en pie, abre los ojos, levanta las persianas, apaga el pensamiento, aviva tu alma.
Agárrate fuerte a mi brazo, dame la mano. No dejes que el destello te haga daño...
Perdámonos en las malezas, en las flores que siembran el camino.
En las sombras de los árboles que camuflan mi desatino...
Piérdete en el requiebro que sale de mi lengua malsana,
en las palabras que dejo volar para que lleguen a tu almohada.
Permite a los colores embelesar tus sentidos...
No te dejes llevar por el ruido.
Guarda su silencio, el breve cantar de los pájaros que se expande en el viento...

Y cuando el resplandor se esconda,
y la ocuridad te acoja
con su frío hielo de altas horas,
te ofreceré mi más hondo fuego...





en algunos paseos entre el caer de las hojas buscas sin saber
y uno logra encontrarse consigo mismo,

y, a veces, sin darte cuenta, descubres que llevas a alguien al lado...